El Igherm de ladrillos de adobe y piedra de Marruecos.

 
   
     
 
 

 

Un Igherm es un granero comunal fortificado, éste se encuentra en lo alto de las montañas del Atlas, en la región de Zawiya Ahansal, en Marruecos. Cuenta con unos 400 años antigüedad pero había caído en el abandono, al igual que muchos otros de la región. Zawiya Ahansal es una extensa zona de mesetas, valles y acantilados dónde una vez prosperó una comunidad rural de aldeas, a lo largo del río Ahansal.

   
           
 

Igherm de piedra y adobe

         
 

Allí fueron bendecidos con agua dulce, tierras de pastoreo abundantes, y un paisaje que podían defender fácilmente de las tribus rivales. La región mantuvo su prosperidad e independencia durante siglos. Estos ighirmin (plural de Igherm) profusamente decorados fueron construidos durante esa época, pero ahora no son más que los esqueletos de la antigua prosperidad de la comunidad. Los Ighirmin, con sus puertas adornadas hechas de hierro y madera, son propiedad comunal de la tribu y proporcionan un lugar para almacenar el grano de cada familia del pueblo.

En la foto de la derecha se puede apreciar el aspecto del Igherm en 2007, antes de que fuera restaurado a su antigua gloria (como en la imagen de arriba). En la actualidad el edificio aparece como una corona encima del pueblo, proporcionando un espacio para la biblioteca y aulas de informática para la comunidad. El trabajo de restauración ha sido una colaboración entre la comunidad local, la Fundación Cultural del Atlas y el Ministerio de Cultura de Marruecos.

 
   
 

Vídeo de la Fundación
Cultural del Atlas

 

El Igherm en 2007 durante su restauración

 
           
 
 
     
 

Fabricación de ladrillos de adobe

 
 

Con demasiada frecuencia los esfuerzos de desarrollo de la comunidad implementan para alojar sus proyectos el uso de estilos arquitectónicos modernos, o de tipo “bunker”, construidos con cemento de una forma rápida y barata. Esta estética moderna a menudo es incómoda para la gente de las comunidades tradicionales y puede conducir a que estos esfuerzo de desarrollo sean inútiles. Alternativamente, una apariencia familiar e histórica contribuye al orgullo, además de crear edificios sostenibles.

Los ighirmin están siendo restaurados utilizando los mismos materiales y técnicas de construcción natural empleados por los constructores originales, que permitieron que estos hermosos edificios se mantuvieran en pie por más de 400 años.